El nacer
de un potrillo es un momento muy fuerte en la vida del criador:
poder vivirlo " en directo" es una verdadera suerte;
generalmente, la yegua aguarda que esté sola, fuera de peligro para dar
luz a su potrillo, con preferencia durante la noche....El
criador tiene que asegurar una vigilencia continua pero la más discreta
posible, ya que no debe intervenir sino en caso de urgencia. Sin embargo
algunas yeguas se sienten más tranquilas cuando su amo está presente;
cada año lo experimento....y lo aprecio mucho.

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En la majoría de los casos, el
nacimiento se desarolla de modo nátural, sin problemas
y en poco tiempo ( algunas veces en un cuarto de hora ). Cuando el
criador está presente, puede, si es necesario, ayudar poco a poco a
la yegua cuando el potrillo no puede salir a luz facilmente pero lo
hace con mucha cautela. La fase más peligrosa se acaba cuando el
potrillo, después de romper la membrana que le envuelve, está
tendido, aún mojado, en la paja cerca de su madre. Si el cordón
umbilical no se ha roto, no hay que precipitarse, pues el potrillo
sigue aprovechando la sangre materna; se romperá solo cuando la yegua
se levantará |
| Entonces empieza una de las etapas más conmovedoras
de tal aventura: el primer contacto "por fuera" de la yegua
con su potrillo. La yegua sigue lamando minuciosamente a su potrillo
no sólo para secarle sino también para impregnarse con su olor
y manifestarle su cariño materno.Es muy importante que el criador no
acorte tales momentos mágicos y capitales; ademas el criador ha de
aprovechar este breve descanso para transmitir también su propio olor
al potrillo ( en particular soplandole en las narices ) y
acostumbrarle a fiarse de él gracias a manipulaciones repetidas y
hechas con el mayor cuidado posible. Tal pausa permite tambien a la
yegua que descanse un rato porque, desde ahora, el potrillo le dejará
pocos momentos de paz. |
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Muy pronto el potrillo trata de levantarse:¡ es un
espectáculo que iguala las peripecias de Bambi sobre el hielo en la
película de Walt Disney! Tras muchas tentativas infructuosas, a veces
con la ayuda de su madre, lo conseguirá después de un rato más o
menos largo.
Entonces su planning será muy apretado..... |
| En las dos horas que siguen, tendrá que alcanzar las
tetas de su madre, a costa de una dificil gimnasia, para poder
engullir el precioso colostro ( la primera leche ); para
lograrlo, la yegua le ayundará y le animará; el criador, cuando está
presente, puede tambien darle ayuda sosteniéndole, empujándole poco
a poco hacia su madre y dirigiéndo su boca hacia las tetas...porque
el potrillo distingue sólo unas sombras; durante
varias horas , incluso varios días, su olfacto tendrá que
suplir su vista pero la yegua sabrá guiarle con relinchitos
estimulantes. |
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El potrillo tendrá también que empezar la evacuación
del meconio que le recarga el intestino y del que tiene
librarse, y orinar, lo que es, a veces, bastante dificil. Es muy
importante que el criador compruebe que todas esas etapas hayan salido
bien. De la misma manera, cuando la yegua echará las secundinas, es
prudente recogerlas para examinarlas y asegurarse que sean completas al
fin de evitar una infección de la yegua.
En cuanto al potrillo, le inmunizará el serum antitetánico
que se le injectará en las primeras horas de su vida. |
En
tanto que tal programa se ha desarollado normalmente, el potrillo será
capaz de desarollarse sin problemas y de modo armonioso.
Cada vez que tiene que intervenir
el criador, durante las diferentes fases del nacer, debe hacerlo sin
precipitación, con calma, evitando interponerse
entre la yegua y su potrillo ..
continuará:
los primeros días |